Capítulo
10: prueba
(segunda parte)
“Señor Godwin, la primera prueba a concurrido, porfavor
sígame a la segunda prueba” luego de un tiempo, la sirvienta le habló a Godwin,
sin embargo, su vos parecía mucho más fría y menos respetuosa que antes.
“S-si” Godwin captó el cambio de tono, pero decidió
ignorarlo.
Ambos caminaron fuera de la sala del orbe y se dirigieron a
una sala con distinto tipos de muñecos, como si fuera un lugar de practica de
tiro.
“En esta prueba tendrá que demostrar cuantos hechizos
conoce y además, no se preocupe por el consumo de maná, los
hechizos de por debajo del rango medio no consumen maná en esta sala, ya que
fue especialmente diseñada por el gran archimago Aralion Costáf” la sirvienta
habló con tremenda pasión cuando hablaba de ese mago el cual Godwin nunca había
escuchado hablar.
“Costáf eh…” murmuró Castor para si mismo antes de
callarse.
Godwin escuchó él murmuro de Castor pero no tenía planes de
preguntar.
“De acuerdo, gracias por tu guía” Godwin agradeció
sinceramente.
Segundos después, la sirvienta se retiró con gracia,
dejando a Godwin solo en la habitación.
“Bien, empecemos…” dijo Godwin no muy motivado.
Cerró los ojos y sus manos empezaron a brillar. Cargó
contra un muñeco de pruebas y un golpe impactó contra este, chispas
destellaron, pero cuando apartó el puño, apenas si se podía ver un ligero humo
y una pequeña zona un poco quemada.
Antes de que su animo cayera al suelo, Godwin retrocedió un
par de pasos y juntó sus manos, cuando una explosión de chispas llenó la
habitación.
Sin embargo, los muñecos no parecían demasiado afectados
por ella, después de todo, eran muñecos de madera, y sus chispas todavía no
eran lo suficientemente fuertes para llegar a quemar madera, sin embargo si
esos fueran humanos normales e incluso guardias entrenados, no saldrían bien
parados.
Luego de eso, Godwin se quedó quieto un rato, hasta que una
voz sonó en la sala.
“¿Ya terminaste? ¿No te queda ningún otro hechizo?”
claramente sonaba algo decepcionada.
“N-no, lo siento, eso fue todo” Godwin estaba muy
avergonzado de no cumplir las expectativas que tenían sobre él.
“…bien ya te puedes largar de la sala, una sirvienta te
está esperando para ir a la tercera prueba”.
La puerta de la habitación antes cerrada, se abrió por si
sola.
Godwin, junto la sirvienta, se dirigieron a otra sala
…
Mientras tanto, en una habitación lujosa…
“Jajaja, se los dije, ese niño es patético” la persona
dueña de la voz, era una chica llena de joyería en todo lugar que pudiera tenerlas.
“Aun no a acabado, simplemente necesita algo de ayuda” un
chico elegante, casi como un príncipe azul se cruzó de manos mientras decía
eso.
“¿ohh? Tu no eres un alma caritativa ¿que se te dio por
ayudar a este niño?” la chica parecía curiosa.
“Ese chico me agrada, no se lo que es, pero me agrada” dijo
el supuesto príncipe azul.
“Tú y tus estúpidos caprichos” la chica parecía ligeramente
enojada.
“Cállense ustedes dos, quiero ver la paliza que le espera
al novato” Un hombre mayor, bastante en contraste con los niños habló.
“Y quien te dio el derecho de darnos ordenes, que lleves
aquí mas tiempo no significa que tengas más autoridad sobre nosotros”.
…
Mientras una pelea se desarrollaba, teniendo como tema
principal a Godwin, él se acercaba a la sala de la prueba final.
Cada cierto tiempo, la sirvienta le daba una mirada a
Godwin y cada vez que hablaba con él era algo irrespetuosa, casi cruzando el
límite de lo grosero.
“Hey Castor, ¿me explicas que le pasa?” Godwin no entendía
nada.
“Claramente te a etiquetado como un inútil con suerte,
después de todo, los sirvientes de aquí, no trabajan por dinero, trabajan por
puntos de contribución, esperando algún día ahorrar los suficientes para que
les permitan estudiar aquí, incluso si después de trabajar toda su vida solo
pueden pagar una semana de clases, aun así estarían más que dispuestos, ya que el
sueño de volverse un poderoso mago es algo que prácticamente todo el mundo
anhela. Mientras que, desde su punto de vista, eres un suertudo que pudo saltearse
todo ese proceso de trabajo e incluso se te da la oportunidad de hacer el
examen de admisión, e incluso así estas dando pena en todas las pruebas” Castor
no se limitó nada mientras hablaba, haciendo que Godwin sintiera que sus
palabras eran mas afiladas que un cuchillo de carnicero.
Transcurrió un tiempo y finalmente llegaron a lo que
parecía una arena de combate.
“Usted, se me ha ordenado que le avise, que hay un cambio
en la prueba, ya no se enfrentará a muñecos mágicos, se enfrentará a unos prisioneros
que teníamos en las catacumbas” Luego de decir eso, las puertas se cerraron,
dejando a Godwin atrapado en la arena.
“¿Qué pasa, porque me enfrentaré a personas reales? Godwin
estaba claramente asustado.
“Cálmate, ya me veía venir algo así, lo mas probable es que
notaran que tus hechizos son solo efectivos en seres orgánicos, por lo que
pensaron que enfrentarte a prisioneros no está mal, después de todo, luego de
demostrar tu inutilidad en las anteriores pruebas, si fracasas en esta, solo
serás un niño inútil que no serviría para nada de todas maneras”
“¿E-entonces que hago? No quiero morir” Godwin estaba por
llorar del miedo.
“Tranquilo, solo tienes que matarlos a todos y todo estará
bien, recuerda, son prisioneros, escoria de esta ciudad, no merecen vivir”
Castor habló sin sentimientos.
Aunque temeroso, Godwin ya se había decidido, si era una
situación de elegir su vida o la de unos criminales, por supuesto elegiría la
suya, por lo que solo podía ofrecer unas oraciones por estos criminales y darles
una muerte rápida.
Luego de la masacre que hizo en el pueblo, Godwin había
cambiado, incluso si no fue el mismo el que actuó, ya no era un cobarde llorón,
o al menos, no tanto.
Rápidamente, puertas se abrieron en la arena, soltando a
muchos prisioneros, a los cuales se les prometió que, si asesinaban a ese chico
frente a ellos, serian exentos de sus pecados y liberados del calabozo. Con una
promesa así, todos estaban locos por luchar.
Una vez fueron liberados, todos cargaron hacia Godwin desde
distintas direcciones.
Godwin no era tonto, no utilizaría chispas en su máxima
potencia, aunque eso pudiera derrotar a todos estos prisioneros de una sola
vez, eso lo dejaría exhausto y sin poder defenderse, ¿y si la academia
decidiera liberar una segunda oleada de criminales? Solo podría esperar sentado
a que su muerte llegue.
Godwin cargó contra un criminal cercano y lanzó un puñetazo
directo en su abdomen, con el poder de fortalecimiento, aunque esta gente no
era tan débil y han tenido algo de acción en sus vidas, aun así, no podrían
enfrentarse a un Godwin fortalecido.
El puñetazo dejó inconsciente, al instante a ese criminal,
pero la cosa no quedó así, Godwin se dio media vuelta y pateó a otro en el
mentón, elevándolo unos 3 metros y cayendo en el suelo con su cuello en un
ángulo físicamente imposible.
Un criminal sostuvo a Godwin por la espalda y otro le lanzó
un puñetazo en la mejilla. Pero Godwin solo escupió un poco de sangre y se zafó
del agarre del primero criminal usando solo fuerza, para luego, agarrar su
brazo y quebrarlo, lo agarró y arrojó contra otros tantos que estaban
amontonados, tirándolos a todos al piso y finalmente terminarlos usando chispas
en uno de los cuerpos y dejando que se propagara por contacto físico a todos
los criminales tirados.
Los pocos que quedaron, vacilaron ligeramente, pero eso fue
mas que suficiente para que Godwin dejara invalido a cada uno de ellos.
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