miércoles, 21 de febrero de 2018

Eradicate Humanity- Capitulo 3


Capítulo 3: El nacimiento del primer lanzador de hechizos de entrenamiento

No tomó mucho tiempo para que Godwin llegara a su casa. En cuanto abrió la puerta, no vio a nadie dentro, así que se metió en su cuarto para seguir con el entrenamiento.

Un par de horas después, Godwin escuchó que alguien abrió la puerta de la casa, para descubrir que eran sus padres.

Cuando sus padres lo vieron corrieron apresuradamente hacia él.

Su madre lo abrazó mientras q su padre lo miró desde atrás con un claro enfado en su rostro.

“¿Dónde te habías metido? Cuando tu padre regresó y me dijo que no habías ido con él, me asusté, creí que te habían asesinado por lo del queso.

“Estoy bien, solo me perdí en el bosque” Godwin inventó rápidamente una excusa.

“Has ido a ese bosque cientos de veces ¿Cómo diablos te perdiste?” ella conocía a su hijo muy bien y sabía que estaba mintiendo.

“Ehhm… ¿podemos hablar de esto mañana? Ahora estoy muy cansado” claramente era imposible que Godwin pudiera engañar a su madre, así que intentó acabar la conversación.

“…” “bien vete a dormir, hablaremos mañana” como cualquier madre, ella se preocupaba por su hijo, pero ya era muy tarde y francamente no quería seguir con el tema, ya tenia suficientes preocupaciones con la deuda.

Godwin corrió rápidamente hacia su cuarto antes de que su madre se arrepintiera de dejarlo ir.

Una vez en su cuarto, se sentó en su cama mientras canalizaba maná, la practica hace al maestro, así pensaba Godwin y creía firmemente que con suficiente entrenamiento podría superar la brecha del talento.

Por otro lado, Castor, el cual se encontraba en el bolsillo del pantalón de Godwin, no tenia mucha esperanza en ese niño, su talento era terrible y su velocidad de recolección de maná era aún peor.

El tiempo pasó rápido y en poco tempo salió el sol.

Godwin no había dormido nada, pasando toda la noche canalizando maná

Aunque la canalización da maná era esencial para un mago ya que sin maná no podría lanzar ningún hechizo

Actualmente Godwin, luego de canalizar maná durante toda la noche, más lo que había ganado en el bosque, tenía 15 puntos.

Al ver eso, Castor casi quería suicidarse, hay que decir que incluso un discípulo de mago podría recolectar un punto de maná por minuto, ¿qué clase de velocidad de recolección era esa de recolectar 15 puntos luego de más de 10 horas?

Sin embargo, mas allá de esa terrible velocidad de recolección, Castor tenia que admitir que el chico era perseverante, él había visto pocas personas que hayan canalizado maná durante una noche entera.

Luego de que salió el sol, Godwin meditó por un par de horas mas y cayó de cara en su cama, como si alguien lo hubiera noqueado.

“Parece que ese era su límite” aunque no lo parezca, canalizar maná tiene un peso en la mente de la persona ya que tiene que mantenerse siempre concentrado, por lo que parece, Godwin no pudo soportar más y quedó inconsciente.

A las 9 a.m la madre de Godwin entró a su habitación y al verlo dormir, intentó despertarlo, pero fue en vano, por lo que decidió dejarlo dormir un poco más.


“Ahh” un ligero grito se escuchó en la habitación de Godwin.

“¿Qué hora es? ¿Cuánto tiempo dormí?” Godwin se puso nervioso, no tenia nada importante que hacer hoy, pero quería aprovechar el tiempo al máximo en el entrenamiento.

“No te preocupes, solo dormiste unas 4 horas” Una voz dijo desde su bolsillo.

Al escucharlo, se tranquilizó un poco y volvió a meditar.

“Basta de eso, ya tienes una cantidad medio decente de maná, vamos al bosque a practicar hechizos básicos” si Castor seguía permitiendo que este chico meditara día y noche, seguramente moriría en poco tiempo.

“De acuerdo, pero antes creo que voy a comer algo”.


Una vez en el bosque Castor le enseñó un hechizo de entrenamiento. Se llamaba chispa y como su nombre indicaba generaba unas pequeñas chispas.

No tenia mucha utilidad en combate (por no decir ninguna) pero solo costaba un punto de maná, por lo que era un buen hechizo para practicar.

Castor explicó brevemente como funcionaba el hechizo y un par de minutos después Godwin aprendió a lanzar el hechizo.

“Mientras mayor sea tu comprensión de un hechizo, mayor será el poder de este, eso quiere decir que, aunque un hechizo sea de mayor nivel que otro, si el poder entre ambos magos varía mucho, es posible que el hechizo de menor nivel sea mas poderoso. ¿Comprendes?”

“Entonces si sigo practicando esta habilidad muchas veces, podré hacer que sea muy poderosa ¿no?” en ese momento Godwin tomó una decisión en su corazón.

“Teóricamente debería ser así, pero mientras de menor nivel sea el hechizo, mas tiempo tomará para aumentar su poder, por lo que no es recomendable” Castor tenia una idea de lo que Godwin planeaba, pero no dijo nada.

“Entiendo, entonces a partir de hoy, solo practicare chispas hasta aumentar su poder al máximo” Godwin estaba extremadamente emocionado.

“…” “No seas tonto niño, por mas que practiques una habilidad de entrenamiento a su máximo poder, no dejara de ser una habilidad de entrenamiento, nunca tendrá poder para utilizarse en combate” Castor estaba algo enfadado por la idiotez de ese niño, jamás habría esperado que existiera una persona en el mundo con la idea de usar una habilidad de practica en combate real.

“No, ya me e decidido, me convertiré en el primer lanzador de hechizos de entrenamiento” Godwin no era tan tonto como parecía y se dio cuenta rápidamente que con su absurdamente lenta canalización no le permitiría lanzar otros hechizos que no sean de entrenamiento, por lo que no tenía más opción si quería convertirse en un mago poderoso que usar solo hechizos de entrenamiento.

“Una declaración estúpida, de parte de un niño estúpido” Castor se había percatado de las intenciones de Godwin rápidamente pero, aun así, como un mago oficial, no podía aprobar el echo de que alguien solo practique hechizos de entrenamiento. Al menos, no lo aprobaría si tuviera la opción, pero conociendo a Godwin, era la única manera que tenia de convertirse en un mago.


lunes, 19 de febrero de 2018

Eradicate Humanity- capitulo 2


          Capítulo 2: Entrenamiento mágico

Godwin todavía no tenia claro si estaba alucinando o si esto era real, pero aun así decidió seguirle el juego a esa piedra parlanchina.
“Mi nombre es Godwin, un gusto conocerte Castor” intentó ser lo mas amable que pudo considerando que hablaba con una piedra.
“Tienes agallas para hablarle casualmente a un ser que podría destruirte con un parpadeo” a Castor no le gustaba que un simple campesino lo tratara como si fueran amigos.
“Sin embargo actualmente estoy sellado aquí por lo que necesitare tu ayuda para salir” 

“Hare lo que pueda para ayudarlo señor, pero no creo q una persona normal pueda hacer mucho” Godwin no quería hacer enojar a la voz de la piedra, si lo que el dijo es verdad podría morir sin siquiera darse cuenta de cómo murió.

“Así está mejor” asintió Castor ante la actitud de Godwin. “Es cierto que ahora mismo me eres inútil, pero con mis conocimientos de magia podrías llegar a ser alguien decente en la magia”.

“¿M-m-magia?” Cuando escuchó lo que dijo Castor, se emociono mucho, ser como esos grandes magos de la corte con un alto estatus e incluso sus propias tierras.

“Tu talento para la magia es increíblemente bajo, pero al menos serás más útil para mí que ahora” en verdad que Godwin era un muy mal candidato para la magia, pero Castor no tenía más opción.

“Señor, no se mucho sobre la magia pero por lo que se, ¿no se necesita un orbe de medición, para poder ver el talento de la gente?” Godwin estaba un poco confundido, de lo poco que había escuchado de la magia, se supone que antes de volverte un mago debes pasar un examen frente a un orbe de medición para saber cual es tu talento en la magia.

“¿Orbe de medición? De que tonterías estas hablando niño, ver el talento mágico de la gente es algo básico en cualquier mago” *suspiro* parece que este niño sabe incluso menos de magia que el resto de la gente común promedio.

“Lo lamento señor, no tenia idea” ni siquiera dudó a lo que dijo Castor.

“Bien, ahora empecemos con el contrato de sangre”

“¿Contrato de sangre?” solo el nombre ya le dio un escalofrió a Godwin

“Es muy simple en realidad, todo lo que tienes que hacer es verter una gota de tu sangre en la piedra y yo hare el resto” Castor no explicó nada más.

“¿Y para que necesitamos ese contrato de sangre? Le doy mi palabra de que le ayudare a salir de esa roca”

“JAJAJAJA, eres muy gracioso niño, tu palabra no significa nada para mí, nada me garantiza que luego de que te enseñe magia no me venderás en algún lado, el contrato de sangre matara instantáneamente a cualquiera de las dos partes que rompa el acuerdo, esto es mutuamente beneficioso, ya que yo tampoco podre reusarme a enseñarte magia”.

Luego de escuchar la explicación de Castor, Godwin estuvo de acuerdo, de echo sin ese contrato no habría confianza entre ambas partes, lo que complicaría mucho las cosas.

Godwin se mordió un poco el pulgar y una gota de sangre salió de ella cayendo en la piedra. Castor al mismo tiempo cantó unas palabras y la piedra empezó a brillar cuando todo el bosque se oscureció por completo y la silueta de un gigante se paró frente a Godwin.

Una voz extremadamente gruesa hizo eco por el lugar. “El humano conocido como Castor accede a enseñar magia al humano conocido como Godwin, a cambio Godwin, acepta a hacer todo lo posible por liberar al anteriormente mencionado, ¿Ambos aceptan los terminos?”

“Si” contestaron Castor y Godwin al mismo tiempo. Al llegar a este punto ya no había marcha atrás. Seguiría por este camino hasta el final.

Al aceptar, un símbolo extraño se grabó en el hombro de Godwin y de la misma manera se grabó en la roca que sellaba a Castor.

“Con esto listo, ya no hay tiempo que perder, empecemos ahora mismo con el entrenamiento.

¡Si señor!” Godwin no podía contener su emoción.

‘Esto no es el ejercito niño’ la respuesta de Godwin molestó ligeramente a Castor, pero decidió ignorarlo.

“Empecemos con la canalización de maná, el maná está en todas partes, en el aire, en la tierra, en el mar, etc. Lo único que debes hacer es visualizarlas y acumularlas en tu mano”.

“Lo intentaré”.

*4 horas más tarde*.

“Ya te lo dije cientos de veces, no hay ningún truco, solo visualízalas y recógelas utilizando tu mente” Castor estaba cansado, este niño era extremadamente inútil. Por lo general una persona promedio tardaría entre 30 minutos y 1 hora en aprender la canalización de maná, pero este niño lleva horas en esto.

Cuando Castor estaba por perder lo poco de paciencia que le quedaba y renunciar al chico, un destello apareció en la mano de Godwin.

“Al fin lo logras-“ antes de terminar lo que iba a decir decidió callarse.

‘¿Qué clase de mierda es esta? ¿Canalizó maná durante 4 horas y solo consiguió una mísera partícula?’

“¿Sabes qué? Olvídalo, puedes rendirte a aprender magia” no puedo creer que exista una persona tan inútil en el mundo entero.

“No, no por favor no señor, me esforzare mucho mas y mejoraré” Godwin no quería perder su sueño de volverse un mago.

*suspiro* “de acuerdo, pero mas te vale que aprendas a canalizar maná cuanto antes” Castor no tenía fe en este niño, pero de todas maneras no tenia otra opción, así que no tenía nada que perder.

“Si señor”.


El tiempo pasó y pronto se hizo de noche.

“felicidades, tardaste un día entero en recolectar suficiente maná para lanzar un hechizo de grado entrenamiento” el sarcasmo era evidente en la voz de Castor.

“Gracias señor” sin embargo Godwin decidió fingir que no entendía su sarcasmo.

Pero un recuerdo destelló en la cabeza de Godwin.

“Demonios, se supone que debía ir a buscar a mi padre, seguro que ya llego a casa, mamá debe estar preocupada”.

“De que estas hablando, no hemos terminado por hoy” Castor estaba furioso, tuvo la paciencia para enseñar a alguien tan inútil y se atreve a irse antes de terminar el entrenamiento.

“Disculpe señor, continuaremos mañana, ahora vamos”

“¿vamos?”

“claro, iras conmigo a casa” dijo felizmente Godwin.

domingo, 18 de febrero de 2018

Eradicate Humanity- Capitulo 1


           Capítulo 1: Un pueblo tranquilo
El sol brillaba en el pueblo de Tildis.
Tildis era un pueblo pequeño y apartado en el cual habitaban menos de 100 personas. Pertenecía al reino de neverwinter.
Siendo un pueblo tan pequeño, era tranquilo y silencioso la mayor parte del tiempo. Pero un grito rompió el silencio de la aldea.
"¡Corran!" una banda de chicos corría a toda velocidad mientras era perseguido por un hombre claramente enojado.
"Hey, Godwin se acaba de caer" dijo un chico mientras seguía corriendo a toda velocidad sin la mínima intención de detenerse a ayudarlo.
"Déjenlo, si ese anciano nos atrapa estamos muertos". Con eso dicho, los niños siguieron corriendo sin importarles lo que ocurriría con Godwin.
"Ayúdenme, creo q me lastim-" antes de que pudiera terminar la frase, el hombre lo agarró del brazo y lo elevo en el aire
"Mocoso, ¿acaso crees que puedes robarme y salirte con la tuya?"
"L-lo lamento, no lo volveré a hacer, por favor no me corte en picadillos y venda mi carne en su tienda" godwin estaba claramente aterrado por lo que el hombre le podría hacer.
"..." Esas palabras sorprendieron al hombre 'mierda, no soy un asesino' pensó el, pero rápidamente una sonrisa apareció en su rostro.
"Si no quieres que te corte en trozos más te vale que me compenses por el queso que tú y tus amigos se comieron de mi tienda".
"Señor, y-yo no tengo nada de valor para compensarle" aunque Godwin tenía mucho miedo, en realidad era muy pobre y no podía compensar por el queso que se había comido, mucho menos compensar lo de todos sus amigos.
"¿Entonces qué me dices de tus padres? ¿acaso ellos tampoco tienen dinero?"
"Mi familia no creo que pueda compensarle p-por todo señor" en realidad, aunque Godwin era un cobarde, el no quería involucrar a su familia en su problema.
"Basta de excusas y llévame a donde vives ahora" un destello de codicia se podía ver en los ojos del hombre.
Godwin siguiendo las órdenes del hombre, lo guio hacia su casa, mientras se dirigían hacia allí, Godwin se aplastaba la cabeza en pensar cómo solucionar esto sin involucrar a sus padres, pero para infortunio de él, el pueblo era extremadamente pequeño y por lo tanto no demoraron mucho en llegar a su casa por lo que no pudo pensar en nada a tiempo.
Una vez llegaron, el hombre golpeó la puerta con fuerza y segundos después una mujer de unos 30 años abrió la puerta. Cuando ella vio al hombre en la puerta sosteniendo el brazo de su hijo, rápidamente dedujo lo que estaba pasando.
“Señor me disculpo por lo que haya podido hacer mi hijo, le aseguro que no volverá a suceder” calmada y respetuosamente dijo la mujer mientras veía a su hijo de reojo.
“Ohh no se preocupe señorita, no hay necesidad de disculparse. Sin embargo, su hijo me ha causado muchos problemas, así que me gustaría una especie de… compensación” el hombre tenía una brillante sonrisa en su rostro.
“Claro y ¿cuánto seria esa compensación?” la madre de Godwin entrecerró los ojos.
“Pues ya que es solo una travesura de un niño les hare un descuento, serian 5 monedas de plata” al instante su amable sonrisa se transformó en una codiciosa.
“¡5 platas!, el queso que robé no valdría ni 1 plata” gritó enojado Godwin, claramente sabia las intenciones del hombre.
“Es normal que no lo sepas por ser un niño, pero ese queso era de alta calidad, es mucho mas caro que el queso barato” miró el hombre a Godwin como si se burlara.
‘Alta calidad una mierda’, ese fue el pensamiento que cruzó por la cabeza de Godwin. El mismo había probado el queso y sabia claramente que era solo un simple queso barato. En cuanto se decidió a replicar su madre lo interrumpió.
“Señor, me temo que no tenemos ese dinero” 5 monedas de plata son los ahorros de 3 mes de sueldo para un leñador como el padre de Godwin, por lo que era imposible que pudieran pagar tal suma.
“Lo lamento señora, pero si no pueden pagar no me dejaran más opción que avisarles a los guardias” aunque este era un pequeño pueblo, aun así, los nobles tienen la obligación de enviar un par de guardias armados, para proteger el pueblo de ataques de monstruos. Esto se hizo ya que sin ningún guardia que proteja los pueblos, ningún pueblo duraría mas de una semana antes de ser destruido.
“Por favor señor, le pagaremos, solo denos algo de tiempo” la madre de Godwin estaba claramente preocupada, todos en el pueblo les temían a los guardias ya que su fuerza era mucho mayor a la de una persona normal, incluso solo los 2 guardias que hay en el pueblo serian suficientes para reducirlo a polvo.
“Bueno, puedo darles 1 mes, para entonces deben pagarme el dinero” mientras el hombre pensaba en las posibilidades decidió darle una esperanza a esta familia.
“Bien con esto dicho, me marcho, volveré dentro de un mes para recuperar el dinero” antes de que la madre de Godwin pudiera estar de acuerdo o en contra de la propuesta del hombre, él se marchó.
*suspiro*
“Avísale a tu padre de esto, será peor si se entera de otras personas” ella estaba muy enojada pero no lo demostró en el tono de su voz. Entonces Godwin corrió lo más rápido posible antes de que su madre se enfade más aún.
Godwin corrió hacia el bosque, es donde su padre trabajaba todo el día y no era la primera ves que iba hacia allí por lo que no le tomaría mucho tiempo en llegar.
Godwin corrió a toda prisa, pero una voz le hizo parar.
“Acércate” era una voz muy suave y tranquilizadora, Godwin deambuló por el bosque mientras que la voz se hacia cada vez mas fuerte. Hasta que la voz paró sin previo aviso.
Cuando Godwin recobró sus sentidos, miró el lugar en el que se encontraba, pero era como cualquier otra parte del bosque, excepto por una cosa.
Una roca negra, se veía bastante normal, pero desprendía un aura misteriosa de ella. La miró por un tiempo y finalmente decidió en tomarla
En cuanto tocó la piedra, una serie de eventos aparecieron en su cabeza, una increíble batalla, un poderoso mago.
“Q-quien eres” Una marea de sentimientos se apoderó de Godwin, confusión, miedo, emoción.
“En mi época, me llamaban Castor”.

sábado, 17 de febrero de 2018

Eradicate Humanity- Capitulo 0

Capítulo 0: El mago más poderoso del mundo


En una pradera, un hombre anciano se encontraba de pie, reflexionando sobre el trágico desenlace que había llevado a esa situación. Frente a él se alzaba un ejército en formación impecable, liderado por un joven comandante montado en un caballo blanco, quien daba órdenes con vehemencia: "¡Arqueros, magos de combate, abran fuego!".

Tras la orden, un sinfín de flechas surcaron el cielo, acompañadas de diversos hechizos de alto nivel, como bolas de fuego gigantes, hielo petrificante y poderosos relámpagos, todos dirigidos hacia el hombre anciano. Con total calma, el anciano observaba cómo las flechas y los hechizos se dirigían hacia él y, levantando las manos, creó un círculo mágico frente a él y una luz blanca lo envolvió por completo.

Las flechas rebotaban en su cuerpo sin causarle daño y los hechizos apenas levantaban polvo. Al presenciar esto, el joven comandante no se sorprendió, sino que gritó nuevas órdenes: "¡Magos de apoyo, preparen el hechizo anulador de magia!". Miles de magos conjuraron al unísono un poderoso hechizo que creó un gigantesco círculo mágico azul en el cielo, de varios kilómetros de diámetro.

Después de varios minutos, un pilar del mismo color que el círculo mágico fue disparado hacia el suelo, donde se encontraba el anciano. Al impactar, la luz blanca que lo cubría se desvaneció por completo. El joven comandante, ahora agotado, ordenó a Brantley, uno de los cinco grandes héroes del imperio y conocido como el héroe del arco, que tomara acción.

"A su orden, su majestad", respondió Brantley con una voz fría como el hielo. Un arco enorme apareció en sus manos y disparó una flecha al cielo, atravesando las escasas nubes y desapareciendo en el brillante sol. Mientras tanto, el anciano chasqueó la lengua con desdén.

Sin perder tiempo, una flecha verde y brillante cayó del cielo, a varios metros de distancia del anciano. Al tocar el suelo, la flecha se deshizo sin dejar rastro, pero de inmediato apareció una segunda flecha, luego una tercera y una cuarta. El cielo se llenó rápidamente de una lluvia de flechas hechas completamente de maná, muchas de las cuales desaparecieron al impactar el suelo. Sin embargo, una cantidad igual impactó al anciano, dejando heridas superficiales en su cuerpo.

La lluvia de flechas cesó y el anciano se mantenía erguido como si las heridas no fueran nada. Alzó sus manos nuevamente y se escuchó un ruido.

'Crack'

Grietas aparecieron una tras otra en el círculo mágico que flotaba en el cielo. Finalmente, se destruyó en miles de pedazos, desvaneciéndose como si nunca hubiera estado allí.

"¿Cómo logró romper un hechizo de tal magnitud con tanta facilidad? Él es un monstruo", pensó el comandante del enorme ejército.

El anciano generó llamas en sus manos, cada una con un color distinto. Luego las lanzó susurrando una sola palabra: "Mueran".

Las pequeñas llamas volaron relativamente lento hacia el ejército, aparentemente inofensivas a simple vista. Sin embargo, cualquiera que conociera al anciano sabría que nada de lo que hiciera podía ser inofensivo. Las llamas se acercaban cada vez más al ejército y entre sí, hasta fusionarse y chocar contra el escudo de un recluta. La explosión resultante eliminó a varios miles de soldados, eliminando así la primera línea de defensa del poderoso ejército imperial con un solo hechizo.

Al ver la destrucción causada por las llamas del anciano, los soldados sobrevivientes se llenaron de temor y perdieron la confianza que tenían al inicio de la batalla.

"Parece que tendré que subir la moral del ejército", dijo una bella mujer rubia con confianza en su voz. Era Aella, la heroína de la lanza.

Aella se posicionó en combate y corrió a una velocidad inhumana, acortando rápidamente la distancia entre el anciano y ella. Cuando estuvieron a pocos metros de distancia, saltó alto en el aire y se lanzó en picado hacia el anciano.

Gritos de ovación surgieron en las filas anteriormente temerosas de los soldados. Todos sabían lo fuerte que era Aella, capaz de derrotar fácilmente a un batallón de hasta 1000 soldados. Tenían plena confianza en ella.

Sin embargo, Aella, aunque aparentaba calma y confianza, sabía que nunca podría vencer en un enfrentamiento individual contra el hombre frente a ella. Era solo un acto para mantener alta la moral del ejército.

Cuando la lanza de Aella golpeó su objetivo, a diferencia de lo esperado, solo se escuchó un sonido metálico. La lanza había sido detenida por la abrumadora defensa del anciano. Si se observaba detenidamente, el aura blanca que había desaparecido momentos antes cubría una vez más su cuerpo.

"Parece que sigues siendo igual de fuerte que en el pasado, ¿no es así, Aella?", dijo el anciano.

"Y tú sigues siendo igual de arrogante que siempre, Castor", gruñó ella en respuesta.

Aella intentó retroceder al ver que su ataque había fallado, pero era demasiado tarde. Las llamas de colores distintos volvieron a aparecer en las manos del anciano, y a esa distancia era imposible esquivarlas

Las llamas se dirigieron hacia Aella, provocando una poderosa explosión que resonó en todo el campo de batalla, similar a la ocurrida hace apenas unos minutos.

Aella quedó conmocionada al darse cuenta de que seguía viva. Al intentar ver lo que había sucedido, se encontró con un enorme escudo sostenido por Aldis, el héroe del escudo.

"Haha, parece que acabo de salvarle la vida a una dulce señorita", bromeó Aldis.

"Parece que tu cuerpo, del que te enorgulleces tanto, apenas pudo resistir ese ataque. ¿Y te consideras un hombre?", respondió Aella sin intención de agradecerle.

Aunque las palabras de Aella sonaron a broma, en realidad las poderosas piernas de Aldis temblaban y sus brazos parecían seriamente dañados.

Además del cuerpo de Aldis, su enorme escudo, forjado especialmente por los mejores herreros de la ciudad imperial, estaba lleno de grietas y parecía a punto de desmoronarse.

Después del breve intercambio de palabras entre los héroes, se apresuraron a regresar al ejército, pero Castor no desaprovecharía esa oportunidad. Preparó una vez más sus llamas gemelas.

Justo cuando estaba a punto de lanzar su ataque, sintió un peligro detrás de él y rápidamente canceló el conjuro, saltando hacia un lado mientras se volteaba para ver qué era lo que había percibido.

Se encontró con Wade, el héroe de las dagas.

"Hey, ¿qué tal, Castor? Parece que no te va muy bien. Lo lamento, pero creo que tendré que matarte por el imperio y todas esas cosas", dijo Wade casualmente, como si estuvieran charlando en una taberna.

Antes de que Castor pudiera reaccionar, un dolor agudo recorrió su espalda.

"¿Es irónico, no? Encantaste estas dagas especialmente para mí, pero parece que son las armas perfectas para enfrentarte", afirmó Wade con tono sarcástico.

Castor pronunció en voz baja "Maldición" mientras su rostro reflejaba claro enfado.

"Uy, uy, no hagas esas caras tan aterradoras, por favor. Mírame, estoy temblando", dijo Wade sarcásticamente.

Terminada la burla, Castor utilizó la Teletransportación Instantánea para ganar distancia, pero Wade corrió hacia él a toda velocidad, empuñando sus dagas.

'Estúpido', pensó Castor, y con un simple movimiento de su dedo, un enorme relámpago cayó donde estaba Wade, levantando una gran cantidad de polvo.

Cuando el polvo se disipó, el cadáver de Wade yacía en el lugar donde el relámpago había impactado.

Un ruido sordo se escuchó. Nuevamente, un dolor insoportable recorrió la espalda de Castor, pero esta vez no fueron las dagas de Wade. Fue Aella, usando su lanza para perforar por completo el torso de Castor, sobresaliendo de un extremo al otro.

En ese momento, una suave voz surgió diciendo: "No debiste hacer eso".

Aella se enfureció, arrancó la lanza del cuerpo de Castor y retrocedió varios pasos. Gritó con furia, "¡Muere de una vez!".

En ese momento, la lanza se clavó en el suelo y una lanza formada por los materiales del suelo emergió, atravesando el cuerpo de Castor de abajo hacia arriba. Luego, otra lanza apareció y hizo lo mismo, seguida de otra más. Finalmente, Castor fue empalado por docenas de lanzas de tierra y piedra.

Cualquier persona normal habría muerto en repetidas ocasiones, pero nadie subestimaba a Castor, por lo que el ataque no se detuvo allí.

El cadáver de Wade, que había desaparecido de la vista, apareció frente al empalado Castor, pero estaba vivo y coleando.

"Lo siento, amigo, no es nada personal", dijo Wade mientras lanzaba sus dos dagas hacia el cuerpo de Castor. Cada daga brillaba, impregnada con magia de alto nivel.

Cuando las dagas impactaron en el cuerpo de Castor, se clavaron en su cráneo y quedaron allí, mostrando pequeñas llamas en las que las dagas estaban imbuidas.

El silencio se apoderó del lugar.

Luego, una ráfaga de celebraciones estalló entre el ejército. Todos estaban felices, incluso el frío Brantley tenía una sonrisa en su rostro. El mago más poderoso que el mundo había visto había sido derrotado, y con menos bajas de las esperadas. Este era el mayor logro que el ejército imperial había obtenido en los últimos 300 años.

"Los humanos son tan ingenuos", pronunció unas palabras increíblemente suaves que dejaron a todos paralizados.

El cuerpo completamente destrozado de Castor se movió.

"Bueno, en su momento fui un humano, así que no es apropiado que yo lo diga", expresó.

Las lanzas que atravesaban su cuerpo se deshicieron como si fueran arena, y las dagas insertadas en su cabeza cayeron al suelo con sus puntas deformadas.

"¡Imposible!" era el pensamiento que todos tenían en sus mentes. ¿Cómo podría sobrevivir después de todo eso?

"¡Por qué no te mueres de una vez!" gritaron Wade y Aella al unísono, mientras lanzaban un nuevo ataque contra Castor.

Sin embargo, antes de que pudieran acercarse, un rayo amarillo perforó la cabeza de ambos héroes, haciéndoles estallar la cabeza y esparciendo sus sesos por todas partes, dejando caer el resto de sus cuerpos sin vida como títeres sin cuerdas.

El silencio volvió al campo de batalla, pero esta vez todos estaban aterrorizados.

Aldis, que estaba a decenas de metros de distancia, se enfureció al límite. Todos sabían que Aldis estaba enamorado de Aella, y al ver el cadáver sin vida de su amada, se lanzó contra Castor sin preocuparse por su propia vida, sosteniendo su escudo firmemente delante de él.

Desafortunadamente, su valiente carga resultó inútil cuando un rayo similar al que había golpeado a los otros dos héroes arremetió contra el escudo, lo perforó fácilmente y siguió su camino hacia el pecho de Aldis, perforándolo por completo. A pesar de ello, el cuerpo medio moribundo de Aldis continuó avanzando, aunque a una velocidad mucho menor. Sin embargo, su resistencia duró poco antes de caer sin vida al suelo. Por suerte o por designio del destino, su cuerpo cayó junto al cadáver de Aella, y con sus últimos alientos logró sostener su mano.

En el lado del ejército, reinaba un silencio total; nadie se atrevía a respirar siquiera. Tres de los cinco grandes héroes habían muerto de manera tan miserable, ¿qué les depararía a todos esos soldados? Aunque eran miles, los números no serían suficientes para hacer frente a un ser tan monstruoso. Brantley presenció cómo sus amigos morían uno por uno, lo cual lo llenó de ira. Sin embargo, no era alguien que se dejara llevar por las emociones. Debía pensar cuidadosamente en su próxima jugada. Aunque la batalla parecía perdida, eso no significaba que la guerra también lo estuviera. Si lograba retirar al ejército, podría reagruparse y encontrar una forma de detener a Castor. Pero primero, debían salir de allí, y Castor no se lo permitiría tan fácilmente.

En ese momento, alguien tocó el hombro de Brantley, lo que lo sorprendió. Se volteó para ver quién era y descubrió que era Theobald, el héroe de la espada, considerado el más fuerte de los cinco grandes héroes.

"Necesitas tiempo para retirar al ejército, además de proteger a su majestad. Él es un principiante en situaciones sangrientas, así que tú debes hacerte cargo. Yo conseguiré el tiempo necesario para que escapen", dijo Theobald.

Brantley quería decir algo, pero sabía que esa era la mejor solución. Simplemente se calló y asintió.

"¡¡¡Castor!!!" rompió el silencio como un grito de dragón. Un hombre con una armadura brillante y una gran espada dorada montado en un caballo negro cargaba contra Castor.

"Soldados, les ordeno que se retiren. No desperdicien el tiempo que sir Theobald nos está dando", ordenó Brantley. Tras su grito, muchos soldados vacilaron, pero finalmente se retiraron. Todos sabían que solo serían un estorbo en esa batalla.

"Así que te sacrificas para que tus colegas escapen, noble pero estúpido", dijo Castor con una sonrisa maliciosa en el rostro.

"No es momento de hablar, Castor", respondió Brantley. Tras esas palabras, la espada dorada que sostenía Theobald apuntó hacia el cielo, y un millar de espadas de todo tipo aparecieron en el cielo azul, listas para arremeter contra el cuerpo de Castor. Decenas de espadas se clavaron en Castor, para luego caer al suelo.

Decenas de espadas se clavaban en Castor, cayendo al suelo para dar paso a más golpes. El tiempo transcurría lentamente y finalmente todas las espadas yacían en el suelo, mientras Castor se alzaba por encima de ellas sin un solo rasguño. Con una atmósfera magnánima que lo rodeaba, Castor levantó su mano, y frente a él apareció un círculo mágico. Segundos después, una réplica exacta de la espada que sostenía Theobald emergió y se elevó en el cielo, seguida de espadas de todo tipo.

Una sonrisa triunfante se dibujó en el rostro de Castor, y en ese mismo instante, no solo un millar, sino un millón de espadas aparecieron en el cielo, mientras Theobald mostraba una expresión burlona.

"Sabes, tengo la ligera sospecha de que este enfrentamiento no es nada justo", dijo Theobald.

"El mundo nunca fue justo", respondió Castor.

...

Mientras tanto, Brantley seguía corriendo junto a los soldados, pero de repente su expresión se congeló. "¿En serio creyeron que podrían escapar?" Castor los miraba desde arriba, como si fueran simples hormigas. Llamas gemelas se formaron en las palmas de Castor, pero esta vez eran al menos diez veces más grandes que las llamas anteriores. "Ahora, por favor, mueran".