Capítulo
4: Es hora de pagar
Al igual que con la canalización de maná, Godwin se motivó demasiado.
Una hora pasó rápidamente, las
chispas que originalmente eran del tamaño de una canica, ahora eran del tamaño
de una pelota de tenis.
Al ver eso, Castor quedo
impactado, ‘espera un momento ¿su comprensión sobre ese hechizo no está
aumentando demasiado rápido?’ ¿acaso este era el mismo chico que tenia una
velocidad de canalización tan patética?
Mientras esos pensamientos
pasaban por Castor, Godwin realmente la pasaba bien. ‘esto es mucho más fácil
que la canalización de maná, supongo que es normal siendo que es solo un
hechizo de entrenamiento, pero aun así lograre que su poder aumente.
Godwin lanzó chispas una vez
más, pero nada ocurrió.
“Al fin agotaste tu maná,
ahora regresemos a la meditación” Castor no podía permitir que Godwin supiera
que tan talentoso era, de otra manera el se volvería arrogante y Castor no
podía soportar que alguien actuara arrogantemente frente a él.
“Okey” el humor de Godwin
estaba muy en alto, ya que, aunque no sabia cuan talentoso era en la
comprensión de hechizos, al menos sabía que no era malo en ello, si lo fuera,
Castor ya se lo hubiera hecho saber.
…
Un mes pasó rápidamente.
Castor no sabía si reír o
llorar, hasta ahora la velocidad de canalización mejoro un poco ya que ahora
podía canalizar 1 punto de maná cada 15 minutos, sin embargo, eso seguía
estando lejos de lo normal para un discípulo de mago.
Pero eso estaba dentro de la
predicción de Castor. Lo que realmente lo sorprendió, fue que actualmente el
hechizo chispas no solo había mejorado mucho, al punto de que si Godwin lo
utilizaba con todas sus fuerzas podría crear un choque eléctrico en un radio de
3 metros de distancia, sino que tambien tenia un gran control de este hechizo.
Por supuesto, el hechizo no
puede afectar a su lanzador, de otro modo, Godwin ya habría quedado rostizado
hace tiempo. Además, Godwin no podía llevarse todo el crédito, sin las
indicaciones de Castor, no hubiera podido mejorar casi nada dentro de este mes
de entrenamiento.
“Si no mal recuerdo, mañana
vendrá ese hombre a cobrar el dinero a tu familia ¿no es así?” como un mago
maestro, Castor tenia una memoria infalible, por lo que le recordó rápidamente
a Godwin.
“Lo recuerdo, mi padre a
trabajado tiempo extra últimamente, pero dudo que hayan recolectado ni la mitad
del dinero” Godwin no parecía para nada nervioso mientras hablaba, por el
contrario, una sonrisa cruel apareció en su rostro antes de agregar “ya quiero
que venga”.
“no te confíes niño, e visto a
esos guardias, aunque son basura frente a un guardia de ciudad, aun así, son un
par de veces mas fuertes que una persona normal” para Castor, no había
diferencia entre hormigas y esos guardias, sin embargo, Godwin era un
principiante en el mundo de la magia, por lo que debía tener cuidado.
“No te preocupes, déjamelo a
mi” con esas palabras el entrenamiento siguió.
…
Al día siguiente Godwin se
levantó temprano y se mantuvo en su cuarto meditando toda la mañana.
Finalmente, luego de unas
horas, alguien llamó a la puerta.
Godwin corrió para abrir la
puerta, pero su madre estaba mas cerca por lo que ella la abrió.
“Hola señorita, vine a recoger
el dinero que acordamos” no era otro que el hombre de la deuda, Godwin se
enteró días después del problema con él, que su nombre era Odo.
Cuando Godwin se acercó a la
puerta pudo ver que los 2 guardias del pueblo detrás de Odo.
“S-señor no hemos logrado
reunir todo el dinero, le prometo que si nos da un mes más le pagaré el resto”
mientras la madre de Godwin decía eso, sacó 2 monedas de plata de su bolsillo,
ese era el fruto de los esfuerzos de su padre trabajando todo el día y
durmiendo solo 3 horas.
En ese momento Godwin no podía
hacer nada mas que bajar la cabeza, incluso intentó buscar trabajo en el centro
del pueblo, pero ya de por si había escases de trabajo para los adultos, mucho
menos para los niños.
“Nada me gustaría mas que
darles mas tiempo para pagar señora, pero tengo un negocio que atender, y el
dinero es necesario, por lo que no me deja más opción que confiscar algunos artículos
de su casa para pagar la diferencia de dinero, por supuesto contando los
intereses que serian 5 monedas de plata más, por lo que me tendré que llevar
cosas con un valor de 8 monedas de plata para compensar” cuando dijo eso el
hombre, al fin Godwin comprendió porque les dejó un mes para pagar el dinero.
Este era su plan desde el principio.
“No creo que eso suceda señor
Odo” una voz familiar llegó a los oídos de Odo.
“Ohh así que eres tú niño,
debería agradecerte, gracias a ti, podre retirarme antes de tiempo” parece que
Odo ya no tenía la intención de ocultar sus intenciones, lo que demostraba
claramente que pensaba que ya había ganado.
“Como ustedes se atreven a
llamarse guardias, ¿acaso no escucharon cuales son las intenciones de este
hombre?” Godwin estaba seguro de que los guardias tenían un trato con Odo, sino
¿porque otra razón le harían caso a simples campesinos?
“Ja ja ja ja” los guardias
soltaron carcajadas al escuchar eso. “Cállate niño, en este mundo los fuertes
se comen a los débiles, si quieres culpar a alguien, culpa a tu propia
debilidad”.
“Si ese es el caso entonces los
reto a un duelo “
“JA JA JA JA” una nueva carcajada
sonó, pero esta vez era mas fuerte que la anterior.
“ya veo, no aceptaran porque
son unos cobardes” Godwin intentó sonar lo más arrogante posible.
“¡Godwin, cállate y ve ya a tu habitación!” su madre
estaba horrorizada, si permitía que Godwin siguiera hablando, seguro lo
matarían de inmediato.
“Usted apártese, tendré que
enseñarle modales a su hijo” dijo un guardia apartando a la mujer de un
empujón.
“Haber si pueden atraparme
idiotas” dijo Godwin mientras corría hacia el bosque.
Los guardias irritados,
corrieron tras él.
Para bien o para mal, ellos
eran mucho más rápido que Godwin y no tardaron mucho en alcanzarlo.
“Supongo que este lugar está
bien” y luego se detuvo para mirar a los guardias.
“Así que ya te cansaste de
correr, pues ahora te llegó la hora, niño” Cuando los guardias vieron que el
niño que perseguían paró, se abalanzaron contra él, le mostrarían lo que era
sentir un miedo de muerte.
“Me temo que es a ustedes a
los que les llegó la hora” y unas chispas aparecieron en la mano de Godwin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario