miércoles, 28 de febrero de 2018

Eradicate Humanity- Capitulo 6


             Capítulo 6: Perdida de control


Cuando Godwin recuperó sus sentidos, vio como empuñaba una espada insertada en el cuerpo sin vida del guardia.

Sin saber que pasó, miró a su alrededor sin encontrar nada extraño, luego, soltó la espada y se alejó de la zona.

Si hubiera sido el Godwin de un mes atrás, al ver esa escena hubiera vomitado y quedado horrorizado, pero luego de recoger la piedra que sellaba a Castor, los recuerdos de esa increíble y sangrienta batalla estaban en su mente. En comparación a eso, ver estos dos cadáveres no era nada.

Godwin rondó por el bosque, finalmente luego de 15 minutos, encontró un pequeño lago, se limpió la sangre y se sentó en una piedra a canalizar maná. Después de todo, había gastado gran parte de su energía en ese combate.

Cuando oscureció, regresó a la zona del enfrentamiento, para descubrir que los cadáveres ya no estaban y solo quedaban rastros de sangre. Eso era lo que Godwin esperaba ya que el olor a la sangre atraería a bestias rápidamente, aunque en este bosque no habitaban criaturas peligrosas, eso no quería decir que no hubiera ninguna bestia.

Además, esos no eran cadáveres comunes, eran cadáveres los cuales tenían rastros de esencia mágica, lo cual podría fortalecer a las bestias que lo consumieran, por lo que las criaturas del bosque se matarían las unas a las otras por esos cadáveres.

Con el asunto de los cadáveres resuelto, Godwin regresó al pueblo y fue a su casa.

Al ver que la puerta estaba cerrada, golpeó un par de veces, pero nadie abrió.

Sin otra opción, pateó la puerta y se abrió, para ver su casa totalmente saqueada, a su padre goleado y ensangrentado en el suelo y sin rastro de su madre.

Godwin quedó en estado de shock por un momento y corrió hacia su padre, no parecía correr riesgo de muerte, pero estaba inconsciente, por lo que era imposible preguntarle quien había echo esto y aun mas importante, donde estaba su madre.

Pero Godwin tenia una idea de quien pudo haberlo hecho.

Corrió por el pueblo y llegó a la tienda de Odo.

Una vez allí, sin pensarlo dos veces activó fortalecimiento y golpeó la puerta con todas sus fuerzas, abriéndola violentamente.


“Hey chicos, hoy es nuestro día de suerte, nunca pensé que pudiera divertirme con una mujer de este calibre” Dijo Odo con una amplia sonrisa, quien pensaría que, por un simple queso, había logrado sacar tanto beneficio.

No solo había logrado conseguir una buena suma de dinero saqueando la casa, sino que también decidió llevarse a la mujer con él.

Por supuesto no lo hizo solo, luego de ver que los guardias corrieran detrás de el niño, se fue y contrató a unos hombres desempleados del pueblo para saquear la casa.

Después de eso, se había dejado que los hombres se divirtieran con la mujer, como forma de pago, pero antes, la probó él primero.

Al principio intentaba resistirse, pero luego de varias horas de “juegos” apenas si jadeaba.

Pero entonces, un ruido se escuchó de la entrada de su casa.

“Ustedes, vayan a ver que fue eso” Odo no tenía la intención de dejar a esta mujer ni por un momento.


No pasó mucho tiempo de que Godwin entró que unos hombres musculosos le dieron la bienvenida.

“No sé cómo entraste niño, pero acabas de meterte en serios problemas” con una voz intimidante dijo enojado el hombre más grande.

“¿Dónde está mi madre?” Godwin tenia una cara totalmente seria, pero desprendía un aura de intención de matar que cualquiera notaría.

“Así que tú eres el hijo de esa mujer, pues llegas muy tarde, ya nos divertimos con ella, pero no creas que te dejaremos escap-“

Antes de que pudiera terminar la frase, la cabeza del hombre mas fuerte cayó al suelo. Estos hombres no eran nada en comparación a los guardias del pueblo, ni siquiera podían usar fortalecimiento.

“Que mierd-“ una vez más, la frase quedó incompleta mientras Godwin iba masacrando los matones que tenia en su camino.

Godwin era como un dios de la muerte, quitando vidas a una velocidad increíble, el número de matones disminuía rápidamente. En ese punto, al igual que lo que ocurrió con el guardia moribundo, Godwin ya no era el que controlaba su cuerpo.

No le tomó más de 1 minuto matar a todos los hombres que estaban aquí y solo tuvo que confiar en fortalecimiento.

Luego de matarlos a todos, fue hacia la siguiente sala y se encontró con algo que preferiría nunca haber visto.

Su madre estaba atada a una mesa de madera, parecía un cadáver, pero se podía ver que aun respiraba.

Odo no llevaba ni los pantalones puestos, pero cuando vio a Godwin frente a él, se sorprendió enormemente.

Muchas preguntas aparecieron en la cabeza de Odo ¿Como se libró de los guardias? ¿como pasó por los matones? pero mas importante de todo ¿Que es lo que le haría?

Pero antes de que pudiera preguntar nada, una patada llegó contra su pierna, quebrandola en un angulo que no era normal.

Odo quería gritar, pero ni siquiera tuvo tiempo para eso, antes de que otro golpe llegara contra sus costillas quebrandolas.

Odo cayó al suelo y gritó como loco.

Nunca hubiera esperado que ese mocoso hubiera llegado hasta aquí y lo dejara en un estado tan lamentable.

Pero aun así no sentía ni el mas mínimo sentimiento de ira. Solo un sentimiento inundaba su alma.

Miedo, miedo al niño frente a el, miedo a la muerte.

Godwin por otro lado, tenia una mirada fría en sus ojos, como si viera a una simple hormiga antes de pisarla cruelmente.

Odo intentó suplicar por su vida, pero Godwin no tenia intencion de darle esa oportunidad, así que pisó su cabeza con la fuerza de un humano fortalecido y acabó con su vida de manera rápida, esa piedad, eran los restos de conciencia que quedaban del verdadero Godwin.

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